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Actualizaciones ocasionales en inglés, mayormente sobre programación, ocasionalmente de fútbol.

¿Jugamos con desventaja?

En ocasiones me planteo la posibilidad de emprender una pequeña aventura relacionada con el pago de mis facturas mensuales, involucrando en el cumplimento de las mismas al weblog o a mi capacidad para desarrollar software.

Con el tiempo se me han ocurrido algunas ideas que podrían repercutir positivamente en que llegar a fin de mes sea una hazaña un poquito menos complicada. A saber: incluir publicidad en el weblog, lanzar públicamente algunos de los plugins que tengo desarrollados para Textpattern y aceptar donaciones que me permitiesen mantener su desarrollo, crear una sección VIP con contenidos especiales sólo para usuarios de pago, lanzar mi propia aplicación y cobrar por ella, ...

Micro-negocio

Ya sé, ya sé que estoy mezclando cosas bastante diferentes. Es mi intención. De hecho, mi idea es hablar de esta especie de micro-negocio que, para muchos de nosotros, podría suponer desde un modo de pagar los gastos de mantenimiento de nuestra web, hasta una especie de complemento salarial que justificase el número de horas adicionales que pasamos delante de la máquina.

Dejando de lado el hecho de que algunas de las ideas anteriores están descartadas de ante-mano en mi cabeza, (no tiene que ser así para todas las personas que leeis esto), y gracias a lo poquito que conozco sobre cómo funcionan todos estos temas legalmente en paises como USA, Australia o Argentina, no puedo evitar la sensación de que en España jugamos con desventaja a la hora de inciar estos micro-negocios si nos comparamos con los paises citados anteriormente.

Obligaciones de los weblogs

Sirva como ejemplo la serie sobre contingencias legales presentada por David Maeztu sobre Obligaciones Jurídicas de los Weblogs – encontrada gracias a mi paisana que, a su vez, presta atención a las buenas pistas de Javier en Loogic.

Papeles, pagamentas y más “p“s

¿No resulta todo un poco excesivo?. Entendedme, está claro que estoy convencido de la necesidad de hacer las cosas tal y como establece la ley, y que me sentiría el primer damnificado de la no tributación de otros.

Ahora bien, se me hace difícil de digerir el hecho de que a mi me cueste muchísimo más que a cualquier persona de los paises mencionados anteriormente el poner uno de estos proyectos en marcha. No puedo evitar la sensación de partir con desventaja y creo que es otra de las cositas que suman a que pintemos tan poco en el ámbito internacional. Claro, que esto sería importante si realmente pretendiésemos adquirir cierta notoriedad …

Es como tratar de irla de Indie Programmer y plantearse darse de alta de autónomos y toda la retaíla de obligaciones añadidas. De primeras, ya te puedes buscar un buen asesor, porque no veas lo facilito que te lo ponen todo; para continuar, o tu negocio da de sí a partir de una cierta cantidad, o estás listo: te va a tocar pagar por anticipado durante un tiempo para que luego te devuelvan el dinero al par de años, sin ningún tipo de interés – interés que yo si pago, hasta por una multa vieja de tráfico.

Ignorancia

La cosa es que me jode enormemente no saber más al respecto, porque disponer de dicha información sería de enorme utilidad para ayudarme a tratar de sentirme un poco menos perjudicado.

Independientemente de que no sea mi intención a día de hoy emprender una de las actividades mencionadas anteriormente, si que me gustaría saber por dónde empezar a buscar dicha información, a quién poder recurrir en caso de necesitarlo, cuánto me va a costar, a partir de qué cantidad un negocio podría resultar rentable, ...

En fin, que creo que son de agradecer iniciativas como la de David y merece la pena echar un vistazo y pararnos a pensar si ciertas ideas que tenemos en la cabeza no sería más lógico dejarlas estar ;-).

Por cierto, ¿si yo ya tenía una web antes de que se aprobaran la LSSICE y la LOPD, por qué nadie me ha enviado ni un mail relativo a cómo me afecta?. Lo digo porque con lo del carnét de conducir por puntos si que me enviaron un panfletito.

PD: Como veis, no he hablado de la Proposición no de Ley, relativa a la promoción del software libre:

Valoramos muy positivamente fenómenos como el software libre y los estándares abiertos, fruto de la organización, la colaboración en el diseño y la dedicación tanto de reconocidos impulsores, personas anónimas y empresas interesadas en un bien común.

Y si no hablo, reviento: claaaaaaaro, por eso las webs de la moncloa y el ministerio de la presidencia están hechas con Microsoft Visual Studio .NET 7.1, bien llenas de document.write – como sabeis, parte de un estándard – y la web del PSOE valida poco más o menos igual que la del Corte Inglés.
Vamos, que no está mal que sepan que hay algo denominado “Software de codigo abierto” pero de ahí a esperar algo más aún nos quedan unos días años.

17/12/06 05:03 p.m. por Pedro Palazón Candel

Peligro, programador comunicándose

Todo el mundo habla de su trabajo fuera del trabajo. Todos tenemos claro que la teoría dice que no deberíamos hacerlo, que deberíamos aprovechar nuestro tiempo libre en otro tipo de artes. Pero todos lo hacemos, con más o menos frecuencia.

Hay trabajos de los que la gente habla, y solemos prestar atención. Obviamente, entre esos trabajos no está el de programador – salvo que seas uno de los nuestros, claro.

¿Desde cuando he decidido arrojar piedras sobre mi propio tejado?

No hay cosa más patética que un programador comunicándose.
Damos por supuesto que la gente conoce tantas cosas de nuestra profesión que hasta quien más nos aprecia suele reprendernos con sentencias del tipo ...ya estás otra vez, ¿no te das cuenta que para mí es como si estuvieses hablando en ruso?, para un poquito… – elija otro idioma quien hable ruso.

Y no, nuestra profesión no está relacionada con ningún aspecto fundamental de la vida de nuestros semejantes – vease salud, educación, ..., ¡incluso deportes!.

Mi jefe, que suele tener bastante facilidad para encontrar símiles – y dirige una empresa de comunicación – suele insistirme en que tengo que encontrar un lenguaje cercano a quien me escucha – además de tener claro que no tiene el más mínimo interés en saber lo que es una expresión regular1 – y que hay muchas cosas que mejor no trate de explicar, que no es necesario.

No molesten, me siento como si …

Uno de esos ejemplos de hacer comprender a los demás las desventuras del programador tiene que ver con las interrupciones. Quien programa lo sabe: cada vez que te interrumpen pierdes, con suerte, quince minutos.

¿Es viable que trate de hacerle entender a alguien lo que significa que me interrumpa, para saber cómo se sube un archivo por medio de un formulario, cuando estoy en mitad de una expresión regular?. – Por cierto, muchas cosas se aprenden leyendo y probando ;-).

Pues sí, pero hay que conseguir que la gente se ponga en una situación similar para que pueda hacerse cargo. Solución:

El texto alternativo no lo pongo, puede resultar ofensivo

Imagina que estás haciendo una suma de diez números de 5 cifras – para qué más – de memoria. Es decir, nada de lápiz y papel ni ingenios electrónicos. Y, justo cuando te queda terminar la última cifra, voy y te pregunto por lo primero que se me ocurra. ¿Cómo te sientes?, ¿puedes continuar por donde estabas antes de que te preguntase?.

En fin, que es responsabilidad nuestra tratar de que quienes nos rodean comprendan un poquito mejor lo que hacemos y los esfuerzos por hacerlo posible deberían comenzar por nosotros mismos, tratando de exponerlo a los demás con un lenguaje asequible a nuestro interlocutor en cada caso.

Ser programadores – o físicos cuánticos – no nos exime de hacer un esfuerzo para tratar de mejorar nuestras capacidades comunicativas. Y para eso, entre otras cosas, sirve un weblog.
Algunos están cumpliendo 5 años – Walter, Mariano – asi que me gustaría aprovechar para felicitar a ambos, a la vez que trato de olvidarme que hasta el cumpleaños de los weblogs me recuerda que nos hacemos mayores.

1 Definición de Expresión Regular.

11/12/06 09:43 a.m. por Pedro Palazón Candel · Comentarios [3]

Programación detallista (tercer mes con el MacBook)

Este primer trimestre usando MacOsX a tiempo completo ha cambiado mi modo de entender el desarrollo de software.

Supongo que es lógico que los cambios, por pequeños que sean, afecten a cada persona principalmente en aquello a lo que presta especial atención. Y, en mi caso, dedicándome al desarrollo, debe ser normal que me detenga especialmente en otro modo de hacer las cosas.

Durante estos tres meses he comprado algunas aplicaciones que encontraba de utilidad – no necesariamente de utilidad profesional – y, como siempre, antes de decidirme a comprarlas, he de hacerme la pregunta que me justifique el desembolso: ¿qué tiene la aplicación X que justifique estos Y$ que voy a gastar en ella?.

La respuesta ha sido sencilla: hacen mucho más fácil – a veces, simplemente hacen posible – una determinada tarea que realizo con cierta frecuencia. Hasta aquí normal. Lo curioso del caso es que, en ocasiones, dicha tarea es mínima. Pero mínima muchas veces puede acabar resultando tedioso, de modo que, inversión justificada, más si tenemos en cuenta que los precios suelen estar bastante ajustados y resultar bastante asequibles.

Ventajas de las pequeñas aplicaciones

Una de las cosas sobre las que más me cuestiono es la viabilidad económica para quienes desarrollan estas aplicaciones y las ofrecen a un precio tan ajustado.

¿Resulta viable tratar de sustentar la propia economía en el desarrollo de una pequeña aplicación de escritorio?.

Para mí, está bastante claro que en Windows no es el caso. Y en Linux tampoco.

Para el caso de Windows el problema es de mala educación heredada: todo es legal, aunque no sea legal. De modo que la mayoría piensa que lo normal es no pagar por el software que uno usa, comenzando por el propio Sistema Operativo.
En ocasiones me pregunto si no será que hay otros intereses detrás de esta política, tal como universalizar el uso del Sistema Operativo a cualquier precio.

Para el caso de Linux la cosa no pinta mejor para los desarrolladores de aplicaciones de escritorio: Open Source o estás mal visto – siempre hablando en términos generales. Y creedme que tratar de basar el sustento de la propia actividad económica en donaciones a proyectos de código abierto es la mayor gilipollez que uno puede plantearse.

Pero resulta que para MacOsX si que es viable – al menos eso dicen los desarrolladores de las aplicaciones sobre las que he estado leyendo – porque los usuarios están acostumbrados a tener lo mejor, aunque para ello tengan que pagar.

¿Consecuencias?

Las mejores aplicaciones de escritorio son aplicaciones para MacOsX.

Las aplicaciones con más atención a los pequeños detalles son aplicaciones para MacOsX. Los desarrolladores de estas pequeñas aplicaciones ponen toda la atención necesaria para hacer cada paso que vamos a dar con dicha aplicación más sencillo, entre otras razones porque saben que el recibo de la luz depende de las ventas de esa aplicación, porque sustentan sus propias vidas en dicha aplicación.

Si a eso le unimos que este tipo de aplicaciones suelen estar desarrolladas por equipos no muy numerosos – la mayor parte de las veces solo-programmer – es fácil entender que la atención prestada a dichas aplicaciones sea mucho mayor que cuando se trata de aplicaciones mucho más grandes desarrolladas para terceros. (No sé si será más o menos profesional, pero nadie me va a convencer de que no pensamos en nosotros mismos antes que en los demás).

La pregunta

Tanto para el desarrollo web, entendido como la totalidad de disciplinas que suman para crear un sitio, como para el desarrollo de aplicaciones web, ¿de qué modo se puede aprender algo positivo de las aplicaciones para MacOsX y sus desarrolladores?.

Supongo que cada uno sacará sus propias conclusiones. Yo me quedo con que – como dice cierta campaña de publicidad reciente – lo importante es el detalle.

07/12/06 11:42 a.m. por Pedro Palazón Candel · Comentarios [4]

Integración real de aplicaciones web

Cosas que me encantan de Joyent™ Connector:

Del mismo modo que un equipo no se constituye con la suma aritmética de cada uno de sus miembros, disponer de varias aplicaciones web por separado dista mucho de que dichas aplicaciones estén realmente integradas.

Comparándolo con otras aplicaciones web, una de las cosas que más me gustan de Connector es, sin duda, que las distintas aplicaciones que lo componen, aun siendo diferentes, se integran a la perfección. (La integración, tan Web 2.0 y tan poco llevada a cabo en realidad).

Volviendo a la metáfora del equipo y las individualidades, cualquier equipo que se precie debe ser más que la suma de quienes lo componen y, siendo Connector una aplicación destinada a potenciar los equipos, es muy coherente que el resultado sea algo mucho mejor que emplear cada aplicación por separado.

Al uso de las notificaciones para crear grupos inteligentes que nos ayuden a agrupar items de aplicaciones dispares – perfectamente documentado en la sección dedicada a La aplicación Connector al final de la guía Primeros pasos con Connector – se une en esta nueva versión el concepto de Espacio de Trabajo, un lugar donde mostrar aquellos grupos de las distintas aplicaciones que nos interesen en la pantalla de bienvenida de Connector.

De un sólo vistazo todas las cosas a las que presto mayor atención, con la posibilidad de elegirlas yo mismo. ¡Perfecto!.

A continuación, una breve introducción al uso del espacio de trabajo, para quienes estén interesados en comprobar qué fácil es emplear Connector.

Hay más »

01/12/06 07:14 a.m. por Pedro Palazón Candel

Software, consejos y un empate a 13

Cada vez leo más sobre software, mejor dicho, sobre las opiniones y experiencias de otras personas que desarrollan software.

Artículos como el de Wincent Colaiuta, No cometas los mismos errores que yo son útiles tanto para quienes quieren empezar a desarrollar, como para quienes lo hacen de modo habitual: practicar, practicar, practicar, además de la advertencia de no crear frameworks mas que cuando hacen falta, nunca están de más.

Es curioso como entre dichas lecturas abundan las de desarrolladores de aplicaciones para MacOsX, habitualmente solo-programmers, que no tienen reparos ni en reconocer errores propios, ni en compartir lo aprendido.

¿Tendrá algo que ver todo ésto con que las mejores interfaces de aplicaciones que he visto nunca sean, precisamente, para MacOsX?. Está claro que el sistema operativo proporciona los elementos y fomenta ciertas prácticas – como Ruby On Rails, 1.2RC1 habemus – pero no por eso hay que restarle méritos a quien se preocupa de que su programa ponga a disposición del usuario justo lo que este necesita.

QuickSilver, para Mac, o TortoiseSVN para windows son ejemplos de aplicaciones que emplean lo mínimo necesario para que todo vaya como la seda.

Y quienes desarrollamos aplicaciones para la web tenemos, además de una fuente de ideas inagotable, un montón de cosas por aprender de proyectos como éstos.

Una de mis lecturas favoritas es el blog de Gus Mueller – Flying Meat – VodooPadcómo convertirse en un programador independiente en 1068 días debería estar incluido en todos los favoritos de quienes programan – que, esta semana, habla del precio del software, y del efecto contraproducente que puede ocasionar una elección a la baja, concluyendo con algo que todos deberíamos tener claro:

No te menosprecies.

Cualquiera añade algo. O sí: si disfruto de JavaScript, PHP y Ruby, tengo bastante claro que no pienso renunciar a ninguno de ellos.

Lo curioso es que, tratando de hacer una lista sobre qué elegir para un nuevo proyecto1, si PHP o Ruby On Rails, la balanza está absolutamente equilibrada. Empate técnico para este caso concreto, que no quiere decir que vaya a pasar lo mismo con otros.

Casi se me olvida: feliz día de acción de gracias para todos los que lo estais celebrando.

1 No voy a publicar la lista, al menos no en su totalidad, porque contiene más pistas de las oportunas sobre el proyecto en cuestión, pero sí, contiene exactamente 26 items.

23/11/06 11:12 p.m. por Pedro Palazón Candel · Comentarios [1]

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